Thursday, September 28, 2006

La tele o yo


El tiempo pasa...
y nos vamos poniendo viejos

Esta estrofa de una conocida canción representa a muchos de los rostros que hoy en día se exhiben en TV, rostros que ya deben los ojos turnios de tanto mirar a las cámaras, sabiendo que detrás de ese lente negro se esconde un monstruo, una criatura sin piedad, porque para él sonríen como idiotas, para que el monstruo se quede dormido escuchando sus palabras, para que no despierte jamás de este sueño, porque si despierta, por algún sutil cambio de tono de voz, un comentario fuera de lugar, etc., este monstruo escoge otro grupo de bufones a los que puede hacer que se ganen su pan, pero muchas veces pasa que le gustan los payasos de varios circos, entonces, los ve a todos al mismo tiempo, tirándoles carne a los pies de los que prefiera, preciada carne de un extraño animal llamado ''Rating'' , que sólo éste ser puede ofrecer, por eso se la pelean tanto, con uñas y dientes es posible verlos sacándose los ojos como cuervos, pero claro, sin dejar de sonreir.

Pero no significa que nuestro monstruo no sea manejable, no, al contrario, últimamente lo vemos babeando frente a una pantalla, que podría ser cambiada por un LCD de nada más y nada menos que 40 pulgadas!!! sólo debes pagar una ínfima cantidad mensual durante el resto de tu vida y tendrás acceso a todo un mundo de shows televisivos en High Definition TV. Una ganga, piensa nuestro amigo. Total, por otro lado le ofrecen pagar su casa nueva con plazo a 40 años, y ''la cuota más baja del mercado''. Y vamos pagando, la TV nueva, la casita nueva, la cuenta del agua que sube y sube, la de la luz, que va por el mismo camino, el teléfono , ah! se me olvidaba que no se paga sólo el teléfono, no, si por una suma de más o menos el doble que antes se puede instalar a TV digital, con el que eliges a que hora ver tus ''Realities'', e internet banda ancha para chatear hasta colapsar.Y eso sin contar el colegio de los niños, el gas, los pasajes, el supermercado, etc...
¿¿¿Habré superado ya el sueldo promedio de un chileno normal???
Por que este es el sueldo exacto que recibe nuestro mounstro, el mismo que en este minuto debe estar pensando en cómo comprar las entradas para la galucha de VIÑA 2007 con la tonkita y el marciano...

Pero lo que la mayor parte del monstruo ignora, es que el responsable de que las cuentas suban y que el televisor soñado se vaya como agua entre los dedos, no perdona. Y no es invisible, aunque sí intocable. ¿¿Quién le vendió chilectra a los españoles?? ¿¿Quién tiene la culpa de que ninguna de las facturas que llegan sin falta mes a mes a tu hogar provenga de una empresa estatal?? ¡¡ALERTA!! !!ALERTA!!
Los PRIVADOS están PRIVATIZANDO el país, señores. Este país, nuestra copia feliz del edén, ya no es desde hace mucho tiempo una fuente de recursos naturales que todos podamos aprovechar. Es una sartén. Una gran sartén donde el 90% del país trata de ponerse en pie, pero muchos no lo logran, producto de que el otro 10% tiene LA SARTÉN POR EL MANGO. Y cuando nos damos cuenta, esa masa de personas que conforma la mayoría de la población chilena se ha transformado de nuevo en nuestro personaje. El Monstruo. Pero, al contrario de lo que podríamos pensar, no mira con rencor a los rostros que comparten el mango del sartén, sino que, muy por el contrario, se ríe, viéndolos bailar al ritmo de un vals, o de una cumbia, en programas de baile, ESTELARES DE BAILE.

Mira como mueve el esqueleto, puros esqueletos, restos de lo que alguna vez fueron, cuando se saciaban comiendo de las manos de la calavera mayor, una provista de gorra y de insignia. Tantas veces desaforado este caballero, tantas veces inculpado en asesinatos y torturas, pero sus perros falderos lo defienden, apelando a que salvó el país del marxismo. Claro, mejor dirían: VENDIENDO EL PAÍS. Y después, cuando retornó la democracia, cuando las voces estaban gastadas de cantar ''Para que nunca más en Chile, para que nunca más...'', nos encontramos con un país en ruinas, con una millonaria deuda externa, y con la mayor parte de la torta repartida a torturadores y asesinos, muchos impunes hasta hoy, total, la memoria de nuestro pueblo-país-monstruo es frágil, por muchos que hayamos los que tratemos de que nuestro grito de justicia se eleve por sobre el smog, los disparos, el reggaetón, y la tétrica melodía a cuyo ritmo bailan esqueletos vestidos de militar.

Thursday, September 14, 2006

Emo?? No, gracias.

Ya no se puede ni caminar tranquilo por los pasillos del colegio sin toparse con algún sujeto que ande con los pantalones a la mitad del culo, lleno de marcas como ADIO, CIRCA, ELEMENT, etc.
Y la mayoría de ellos nunca en su vida ha estado parado sobre un skate. Estos tipos por lo general tienen un peinado igual, que parece calcado al de los fletos de Kudai... usan cintillos de colores brillantes, y algunos de ellos, usan parches o chapitas con estrellas rosadas o verdes... esos me dan ganas de pegarles. Como que dejan mal a los demás hombres, los verdaderos machos, esos que usan los pantalones donde deben estar(sin exagerar), que no usan cintillos ni andan dibujando monitos rosados en los baños. Hay algunos que llegan hasta el extremo de cortarse el pelo en los espejos de los baños... Hardxcore, se llaman a ellos mismos, y su versión femenina son los putos emos, depresivos maricones que llenan sus cuadernos de estrellas.
Y se multiplican como los conejos (no tan literal) , como una plaga llenan las salas de clase, por suerte en mi curso hay uno solo(y le pego cada vez que lo veo), pero no se puede hacer nada... como las maracas andan en grupos de cinco, y si les dices algo, sacan su lado flaite y te amenazan. Por ahora, lo único que hago es mirarlos con desprecio, pegarles si son emos y, como una manifestación pasiva, sacar mi lado metalero y marcar lo más posible el contraste.
(NADA DE LO QUE HAS LEIDO AQUI SE APLICA A LAS MUJERES, REALMENTE ME DA CASI LO MISMO DEL ESTILO QUE SEAN )


JA JA JA JA JA JA JA JA
como me río de ud. , seres inferiores
deprimidos sin necesidad
piensan que solo ustedes entienden el sentido de todo, que la emoción, que las estrellitas, los colores,
o sea, puedes emocionarte tanto tocando un solo de guitarra frente a 10.000 fanáticos tanto y más que dejándote llevar por el ritmo de una música que parece ser
rebelde, pero que desde que suena en las radios entró al sistema, y no puedes hacer nada por cambiarlo, pequeño ratón de laboratorio del capitalismo. Sólo llorar. O quizás dejar eso y empezar a vivir la vida, porque luego podrías arrepentirte, muy luego...